04-Sobre la elaboración psicológica mediante la organización del símbolo: (i) símbolos y signos;organización del símbolo y actividad psíquica. (1994)
El sistema fundamental del que forman parte como producto los signos y los símbolos -en el humano adulto- es el lenguaje verbal; este último está formado por signos (en sentido amplio) que se distribuyen en signos (en sentido restrictivo) y símbolos. Utilizaremos el término de organización del signo o del símbolo para situar ambos modos de elaboración psicológica siempre coexistentes en el individuo.En un cierto número de autores parece dominar la idea de que el símbolo (su organización) resulta ser un procedimiento -por cierto más de ordenación que de codificación- de interés primordial para manejar situaciones donde coinciden los opuestos. Visto así la elaboración psicológica mediante la organización hegemónica del símbolo no sería una elección, más bien constituiría un requisito imprescindible para poder elaborar cognitivamente los materiales altamente conflictivos.
03-Sobre la elaboración psicológica mediante la organización del símbolo: (ii) organización del símbolo en los relatos y en la clínica de la obsesión y de la histeria. (1995)
La organización del símbolo parece señalar el lugar de una incapacidad: desde este ángulo el símbolo puede ser valorado -"interpretado" según la mayor parte de autores- desde la comprensión del contexto donde se sitúa. Pero también la presencia de ciertos símbolos puede iluminar su contexto: el símbolo posee un poder de elaboración cognitiva. Más allá de las incapacidades de tinte "instrumental", la organización del símbolo opera sobre materiales psíquicos dominados por un conflicto desmesurado ante los que la organización del signo (en sentido restrictivo) fracasa. Así pues, se señala una impotencia (la del "signo") y se muestra un poder (el del "símbolo").
02-Estrés e individuo (1993)
La situación de estrés, como veremos, sitúa a un ser humano ante un estímulo que -más allá de los discutidos agentes estresantes universales- es en buena medida construido psicológica-mente por ese ser humano según sus expectativas. El estresante psico-social (como lo define por ejemplo la clasificación DSM IV) es fundamentalmente de tipo estadístico y por tanto definido por su frecuencia. Así pues nos interesaremos en las líneas que siguen en los modos como el ser humano reacciona a los potenciales estímulos (psicológicos) subjetivamente nocivos; seguiremos brevemente la vía de la noción de traumatismo en la psicología dinámica y de la reacción vivencial en la psiquiatría fenomenológica. Por otra parte antes de terminar con algunas consideraciones sobre la noción de individuo (definido como mundo interno por el sistema de relaciones objetales) mencionaremos muy sucintamente ciertas nociones psicobiológicas de la situación de estrés.
01- Sobre bipolaridades y dualismos: en torno a la identidad y a la psicoterapia (1992)
Presentamos la psicoterapia en estas líneas como el procedimiento por el que (1) un individuo en posición de terapeuta promueve la disminución del sufrimiento psíquico o físico de otro individuo en posición de paciente; (2) en el proceso ambos obtendrán gratificaciones de índole afectiva, siendo deseable -especialmente para el terapeuta- que sean acompañadas de gratificaciones cognitivas; (3) el transcurrir terapéutico se realiza a través de la utilización directa o indirecta del lenguaje verbal; (4) se interviene en alguna medida en el sistema psíquico relacional del paciente (integrado por el sujeto y los objetos); (5) con ello los conflictos no requerirán, para su elaboración, de la utilización hegemónica del símbolo.
29-“QUERENCIAS, ADICCIONES Y DISTANCIAS OPORTUNAS” mayo 2015
Las querencias eligen, y crean en cierto sentido, el objeto de deseo. Pero lo hacen según un abanico de posibilidades enmarcadas en y desde un continuum previo. En este último sentido el deseo no crea, encuentra (al menos la categoría).
Sobre los opuestos y los conflictos podría decirse que para que no se diese necesariamente algún grado de conflicto o de inadecuación, habría de darse también algún modo de armonía prestablecida. ¿Podemos querer cualquier objeto?, ¿las significaciones pueden navegar en todos los caminos de signos y unidades léxicas?.
Ana y Pedro se desenvuelven en un mundo que los califica de “adictos”, de “dependientes”, están descritos en sus historiales clínicos y en las conversaciones de sus conocidos como tales, etiquetados (nominados y denominados) en torno a su control y descontrol con respecto al alcohol y a la comida. El asunto se sitúa pues, también, en los gestos corporales.
Un cuerpo que debe de ser además nominado: únicamente porque Descartes “entendía” el lenguaje verbal y hablaba le encontró sentido –después- al “pienso luego existo”, a cada uno de los términos y a su articulación.
30-Generalidades sobre la asistencia psiquiátrica Vitoria-Gasteiz 2016
Reflexiones en torno al desarrollo asistencial en la psiquiatría comunitaria alavesa
31-Sobre psicopatología 2015
Algunas consideraciones sobre la psicopatología y la distancia oportuna
32-Sobre psicoterapia 2015
Algunas consideraciones sobre psicoterapia y distancia oportuna